El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que “no habrá más petróleo ni dinero venezolano para el régimen de Cuba”, en el marco de una estrategia regional que busca profundizar la transición política en Venezuela. “Venezuela ya no necesita protección frente a los matones y extorsionadores que los mantuvieron como rehenes durante tantos años”, expresó el mandatario.
En ese contexto, la Casa Blanca informó la firma de una orden ejecutiva que protege los ingresos por petróleo venezolano retenidos en cuentas estadounidenses, con el objetivo de impedir que sean embargados o confiscados por acreedores. Según el comunicado oficial, los fondos son reconocidos como propiedad soberana de Venezuela y quedarán resguardados bajo esta normativa.

En paralelo, la situación de los presos políticos en Venezuela continúa generando preocupación. De acuerdo con datos de la ONG Foro Penal, desde el 8 de enero solo 16 personas fueron excarceladas de más de 800 detenidos ilegalmente, pese a los anuncios oficiales de liberaciones inminentes. Además, el Comité de Familiares por la Libertad de los Presos Políticos denunció la muerte bajo custodia estatal de Edison José Torres Fernández.
Por otra parte, la Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó su recomendación de viaje y mantuvo el nivel máximo de alerta para Venezuela, advirtiendo sobre posibles riesgos para ciudadanos estadounidenses y eventuales acciones de grupos afines al chavismo.
En este escenario, familiares de presos políticos pasaron la tercera noche en vigilia frente a la cárcel del Rodeo I, en las afueras de Caracas, a la espera de nuevas excarcelaciones. Entre ellos, Aurora Silva, esposa del exdiputado Freddy Superlano, pidió mantener la esperanza: “Son momentos difíciles, de zozobra e incertidumbre, pero tengamos fe de que esto va a terminar muy pronto”.


