Aunque verificar que la llave del gas esté cerrada es una medida de seguridad básica, hacerlo de manera repetitiva y compulsiva puede ser señal de ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Este comportamiento, que busca eliminar cualquier riesgo, puede convertirse en un ritual que afecte la vida cotidiana.
📌 ¿Qué motiva esta conducta?
Entre las razones más comunes se encuentran:
-
Miedo a un escape de gas
-
Ansiedad o TOC diagnosticado
-
Experiencias previas negativas
-
Presión social o familiar
-
Falta de confianza en las instalaciones
⚠️ ¿Cuándo se vuelve un problema?
La línea entre precaución y obsesión es delgada. Si esta acción interfiere con la rutina, genera angustia o se acompaña de otros rituales, podría ser indicio de un trastorno. Factores externos, como estrés, cambios vitales o exposición a noticias alarmantes, pueden agravar el comportamiento.
💡 ¿Cómo manejar esta conducta?
No hay que alarmarse por una verificación ocasional, pero si se vuelve recurrente e incontrolable, es clave buscar ayuda profesional. Trabajar en reducir la ansiedad y evitar caer en ciclos de comprobación excesiva mejora la calidad de vida.


