Quiroga presentó un certificado psicológico y se volvió a postergar la formulación de cargos en su contra

En el ámbito político se preguntan si se trata de un problema de salud real o de una estrategia defensiva mientras se define un amparo clave

La causa por presunta falsa denuncia contra la concejal electa Andrea Gabriela Quiroga volvió a sufrir una postergación, luego de que la imputada presentara un certificado psicológico solicitando la suspensión de la audiencia en la que podrían haberse formulado cargos en su contra.

Según información oficial del ámbito judicial, la defensa de Quiroga —a cargo de los abogados Gretel Cali Velasco e Iván Cali Velasco— habría acompañado un informe que da cuenta de un estado de estrés significativo, recomendando reposo ambulatorio por 30 días. Ante esa presentación, la jueza de Garantía N°3, María Agustina Pereyra Cardini, resolvió suspender la audiencia prevista y fijar una nueva fecha para febrero de 2026.

El dato no pasó desapercibido en el plano político. En sectores del Partido Justicialista y del ámbito judicial comenzó a circular la pregunta sobre si la presentación del certificado responde exclusivamente a una situación de salud o si podría formar parte de una estrategia procesal para ganar tiempo mientras se tramita el amparo judicial presentado por el abogado Carlos Cobo, esposo de Quiroga y ex miembro del Superior Tribunal de Justicia.

Ese amparo quedó radicado en el juzgado del Dr. Farinazzo, magistrado que es esposo de María Eva Morel, reconocida dirigente del albertismo en la provincia. Desde el PJ, algunas fuentes —siempre en potencial— señalan que la simultaneidad de los movimientos judiciales podría no ser casual, y que la postergación de la audiencia permitiría esperar una definición favorable en esa vía paralela.

También llamó la atención que Carlos Cobo, históricamente considerado un “peso pesado” del ámbito judicial y señalado en el pasado por presuntas presiones a jueces y fiscales, se haya apartado formalmente de la defensa directa de su esposa, delegando el caso en nuevos abogados. Para algunos observadores, ese alejamiento podría haber sido parte de una maniobra destinada a justificar pedidos de reprogramación por “toma de conocimiento del expediente”.

Mientras tanto, la causa por falsa denuncia —originada tras el rechazo de todas las presentaciones realizadas por Quiroga contra la gestión municipal y el Concejo Deliberante— queda nuevamente en pausa, en un contexto donde los tiempos judiciales comienzan a tener un impacto político concreto, especialmente tras la suspensión de su asunción como concejal.

La pregunta que empieza a instalarse en los pasillos políticos y judiciales es si estas demoras responden a la dinámica habitual del Poder Judicial o si forman parte de una estrategia defensiva más amplia, en un expediente que ya excede lo estrictamente penal y se proyecta sobre el escenario institucional de Villa Mercedes.