Javier Milei, por entonces diputado nacional electo en 2021, generó una fuerte controversia al asegurar públicamente que no se había vacunado contra el Covid-19, ya que analizaba la relación “riesgo-beneficio” de las vacunas disponibles. Sin embargo, terminó aplicándose la segunda dosis de Sinopharm en noviembre de ese año, y la explicación que dio estuvo vinculada estrictamente a motivos laborales.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, Milei sostuvo que necesitaba vacunarse porque había dejado su actividad privada para asumir en el Congreso y requería viajar para continuar con sus conferencias:
“Me tuve que vacunar porque no vivo de la política ni del Estado. Para facturar necesito dar conferencias en todo el país y en el exterior”, afirmó en ese momento.
La distinción entre su situación y la de los grupos de riesgo
El debate se había intensificado tras su participación en A Dos Voces (TN), donde defendió su decisión inicial de no inocularse asegurando que evaluaba la “renta-riesgo” y que él no integraba los grupos de riesgo. No obstante, remarcó que su postura no era extensiva a sus familiares:
“Mis padres eran grupo de riesgo y sí los hice vacunar, porque si se contagiaban se morían”, sostuvo.
Aunque cuestionaba que algunas vacunas no estuvieran “suficientemente probadas” debido al corto tiempo de desarrollo, reconocía la importancia de proteger a los sectores más vulnerables. Su decisión final de aplicarse la vacuna estuvo influida por la imposibilidad de viajar a Uruguay, Estados Unidos, Chile y España, países donde debía cumplir compromisos profesionales. Sin inmunización, explicó, corría el riesgo de “quedarse sin ingresos”.


