Prisión preventiva para los acusados por el crimen de Mario Lucero en El Trapiche

Están imputados por homicidio agravado por alevosía como coautores funcionales

Este miércoles, Omar Enrique Rodríguez y Marcos Andrés Falón fueron trasladados al Servicio Penitenciario de San Luis, imputados por el homicidio de Mario Lucero Miranda (32), ocurrido en la localidad de El Trapiche.

La medida fue dispuesta por el juez de Garantía N°3 y subrogante en feria, Marcos Flores Leyes, quien hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó la prisión preventiva por 120 días. Asimismo, otorgó la calificación legal provisoria de homicidio agravado por alevosía, en carácter de coautores funcionales.

La resolución se tomó durante la audiencia de continuidad, celebrada en el subsuelo del Poder Judicial, luego de una prórroga de ocho días. En ese marco, la defensa de los imputados, a cargo de los abogados Alfredo García Garro y Ángeles De Pascuale, expuso su teoría del caso.

La declaración de Falón

Uno de los momentos centrales de la audiencia fue la declaración de Marcos Falón, quien brindó su versión de los hechos sin responder preguntas. Relató lo sucedido entre las 22:30 y las 22:45 del 17 de enero, desde un encuentro con un amigo hasta el desenlace fatal.

Según su testimonio, tras la llegada de Rodríguez, ambos se dirigieron a un kiosco a comprar bebidas alcohólicas. Luego de un breve lapso en el que Rodríguez fue y regresó de su domicilio, decidieron volver a adquirir cerveza.

Falón aseguró que en ese momento apareció Mario Lucero Miranda en su automóvil y afirmó que no lo conocía. Indicó que se produjo un intercambio verbal y que posteriormente se dirigieron a otro comercio, ya que el primero había cerrado.

Relató que, al llegar, Rodríguez ingresó al kiosco, mientras él permaneció afuera. “Cuando salimos, mi amigo me advierte, me toma del hombro y me tira hacia atrás. Ahí veo que Mario me tiró varias puñaladas con un cuchillo. Después aparece mi amigo y le dispara”, sostuvo.

Agregó que luego se dirigieron a la vivienda de Rodríguez y que vio a Lucero Miranda caer al suelo. “Llegamos a la casa y nos acostamos a dormir”, concluyó. Durante su exposición estuvieron presentes María Marcelina Miranda, madre de la víctima, y Cinthia Mercau, esposa del fallecido.

La postura de la defensa y la querella

La abogada De Pascuale acompañó la versión de Falón y sostuvo que hubo insultos y una discusión previa. Indicó además que se secuestró un cuchillo carnicero junto al cuerpo de la víctima y afirmó que Lucero Miranda “estaba armado”. Rechazó el agravante de alevosía y consideró que el hecho podría encuadrarse como homicidio simple o un exceso en la legítima defensa.

En la misma línea, García Garro sostuvo que existió una provocación previa y que no hubo acuerdo para cometer el homicidio. La defensa no objetó la prisión preventiva.

Por su parte, la querella, representada por Santiago Olivera Aguirre, adhirió a la postura del Ministerio Público Fiscal y afirmó que quedó acreditada la alevosía. Sostuvo que la víctima intentó huir y recibió disparos, incluso por la espalda, y denunció un accionar con ensañamiento.

El querellante también advirtió sobre peligro de fuga, posible entorpecimiento del proceso y el temor de la familia ante eventuales represalias, dado que los imputados son oriundos de Mendoza.

Un posible ajuste de cuentas

La fiscal de Instrucción N°5, Débora Antonela Roy Gitto, indicó que el móvil del crimen podría estar vinculado a un ajuste de cuentas relacionado con la venta de un terreno, presuntamente reclamado por la víctima.

Señaló además que aún no fue hallada la pistola calibre 9 milímetros utilizada y que el cuchillo secuestrado no presentaba signos de uso. Indicó que resta incorporar numerosa evidencia, entre ella, las pericias a los teléfonos celulares de los involucrados.