Martina Roldán: la bailarina villamercedina que brilla en el Ballet de Cosquín

Formada en Villa Mercedes, hoy cumple su sueño en Cosquín

Hay sueños que nacen temprano, cuando el cuerpo todavía aprende a escuchar la música. Martina Roldán empezó a bailar a los 8 años en Villa Mercedes, sin saber que ese juego iba a convertirse en destino. Hoy, ese mismo sueño la encuentra pisando uno de los escenarios más importantes del país: el Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

Su historia con el baile comenzó hace 14 años, cuando dio sus primeros pasos en la reconocida academia “La Patria”, dirigida por Silvia Herrera de Visetti. Allí se formó hasta el año 2022, cuando decidió dar un salto clave: mudarse a Buenos Aires, para profesionalizar su carrera.

Actualmente, Martina estudia la Licenciatura en Folklore y forma parte del Ballet de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Además, continúa ampliando su formación en danza contemporánea y clásica en la compañía Castadiva, combinando raíces folklóricas con lenguajes escénicos contemporáneos.

A comienzos de 2025, Martina se propuso un objetivo claro: audicionar para el Ballet de Cosquín. Durante meses se preparó intensamente, tomó clases, entrenó y estudió con la convicción de quien va por todo.

La audición se realizó el 7 de enero, en Cosquín. Participaron más de 300 bailarines de todo el país. Martina, acompañada por su pareja y un amigo, fue la postulante número 246 y atravesó una jornada extenuante de 7 a 8 horas de evaluación.

Al finalizar, llegó el momento decisivo: el anuncio de los seleccionados. Y ahí estaba su nombre. “Es una alegría enorme, estoy cumpliendo un sueño. Todavía tengo un nudo de emociones. Pienso en mi familia y se me mueve todo”, expresó emocionada a Villa Mercedes Info.

Hoy, Martina forma parte de un grupo de 50 bailarines que conviven en una colonia durante el festival. Más que alojamiento, es una experiencia humana y artística única. “Estoy súper cómoda, contenida y aprendiendo de todos. Es algo increíble”, cuenta.

De Villa Mercedes a Cosquín, del aula al escenario, del sueño al hecho. Martina Roldán no llegó por casualidad: llegó bailando, trabajando y creyendo. Y esto recién empieza.