La provincia de San Luis se encamina hacia un verano más caluroso de lo habitual, con temperaturas que podrían superar de manera sostenida los valores históricos de diciembre, enero y febrero. Así lo advierte el Pronóstico Climático Trimestral difundido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que anticipa un escenario térmico exigente y con tendencia a la sequedad en varias regiones del país.
De acuerdo al informe oficial, el este de San Luis presenta una alta probabilidad de registrar temperaturas superiores a lo normal, mientras que el resto del territorio provincial se ubica dentro de la categoría “normal o superior a lo normal”, lo que igualmente implica un verano más cálido que el promedio.
En relación a las precipitaciones, el SMN indica que el este provincial podría registrar lluvias normales o inferiores a las normales, un dato que refuerza el riesgo de déficit hídrico, especialmente si se combina con temperaturas elevadas durante períodos prolongados.
Este comportamiento no sería exclusivo de la provincia. A nivel nacional, el organismo prevé que gran parte de la Argentina experimente entre un 40% y un 50% más de calor que lo habitual durante el trimestre estival. Según explicó el vocero del SMN, Maximiliano Vita, el escenario estaría influenciado por condiciones meteorológicas asociadas a La Niña, fenómeno que suele generar menores precipitaciones en amplias zonas del país, aunque con comportamientos dispares según la región.

El pronóstico nacional señala que el centro y norte de la Patagonia, La Pampa, Córdoba, el oeste de Buenos Aires, Santa Fe y el este de San Luis concentran las mayores probabilidades de un verano más caluroso que el promedio. En tanto, el norte y noreste del país registrarían valores normales o superiores a los normales, mientras que el NOA se mantendría dentro de parámetros estacionales.
Respecto a las lluvias, el Litoral aparece como la región con mayor señal de déficit, mientras que el NOA podría presentar precipitaciones superiores a lo normal.
Desde el SMN aclararon que este tipo de informes se basa en promedios trimestrales, por lo que no anticipa eventos puntuales como tormentas severas, olas de calor extremas o irrupciones de aire frío. En ese sentido, recomendaron seguir los pronósticos diarios y las alertas oficiales, especialmente durante períodos de altas temperaturas.


