El Departamento de Estado de Estados Unidos oficializó este lunes la designación del Cartel de los Soles —conducido, según Washington, por el dictador venezolano Nicolás Maduro— como organización terrorista extranjera (FTO). La medida habilita un marco jurídico más amplio para aplicar sanciones financieras, congelamiento de activos y acciones penales contra individuos o entidades que colaboren con la red venezolana.
La inclusión del Cartel de los Soles en la lista FTO lo coloca en la misma categoría que grupos armados y carteles criminales de alcance global. Según explicó el secretario de Estado, Marco Rubio, la organización “es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio” y señaló nuevamente a Maduro como líder de la estructura.
El régimen venezolano rechaza estas acusaciones y sostiene que no existen pruebas públicas que demuestren vínculos directos con el narcotráfico.
Un escenario con creciente presencia militar
La medida coincide con un despliegue militar estadounidense sin precedentes en el Caribe. El portaviones USS Gerald R. Ford, el más grande de la flota, encabeza una operación que cuenta con más de una decena de buques, aviones de combate y unos 12.000 efectivos, con el objetivo de frenar el tráfico de drogas.
Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han hundido 21 embarcaciones sospechosas y se registraron más de 80 muertes en distintas acciones.
Analistas en materia económica advierten que la designación FTO podría endurecer el embargo vigente y obligar a Venezuela a comercializar su petróleo con fuertes descuentos, profundizando la ya crítica situación financiera del país.
Impacto político y perspectivas
Mientras Maduro asegura que no se dejará “intimidar” por decisiones externas, especialistas como el politólogo Alexis Alzuru sostienen que las posibilidades de una negociación entre Washington y Caracas siguen siendo bajas, salvo que se produzca una fractura interna en la cúpula del poder.
Estados Unidos, que recientemente duplicó a USD 50 millones la recompensa por información sobre Maduro, admite que la presión podría preceder a un eventual diálogo, según evolucionen los intereses estratégicos en la región.
Lo que viene
Aunque la designación como organización terrorista extranjera no implica un ataque militar inmediato, sí aumenta los costos y riesgos para cualquier actor que mantenga vínculos financieros o diplomáticos con Caracas.
Además, facilita a Washington bloquear propiedades, perseguir recursos y reforzar la coordinación con países aliados para reducir el margen de maniobra del régimen venezolano en el escenario internacional.


