Una interna del Servicio Penitenciario denunció haber sido abusada sexualmente por otra reclusa, una mujer trans, en un sector de la cárcel que está monitoreado las 24 horas. El caso está siendo investigado por la fiscal Antonella Romagnoli, quien ya ha tomado medidas para recabar pruebas y avanzar en la causa.
El hecho ocurrió el sábado por la noche en un área de la prisión donde las celdas son los únicos espacios sin cámaras de vigilancia. La denunciante, oriunda de Mendoza, se encontraba en ese sector por mala conducta. Está privada de su libertad desde enero de 2024, tras ser condenada por un asalto a un corralón en la zona de Los Molles-El Suyuque.
Por su parte, la acusada tiene una condena previa de ocho años por abuso sexual. Al ingresar a la penitenciaría, lo hizo como hombre, pero luego realizó el cambio de género en su DNI y tiempo después se casó con otro recluso.
Tras la denuncia, la víctima fue puesta en resguardo y recibió atención psicológica por parte del equipo del establecimiento penitenciario. Este lunes, la denunciante fue trasladada a Tribunales para declarar. Además, la fiscal Romagnoli solicitó la intervención de Criminalística de la Policía para realizar una inspección en el lugar y recabar información relevante para la investigación.


